Las transferencias de la sub-23 de Brasil podrían superar los 100 millones de euros

Con la clasificación asegurada a la segunda ronda del Torneo Preolímpico de Colombia, Brasil se perfila como uno de los principales candidatos a llegar a Tokio 2020, por lo que no es sorpresa que sus jugadores estén entre los más cotizados del sudamericano. Antes del cierre del mercado de pases, las transferencias de jugadores de la selección olímpica podría llegar a una cifra superior a los 100 millones de euros si se llegaran a concretar todas las negociaciones pendientes hasta el momentos.

Hasta ahora la transferencia más cara del equipo sub-23 es la de Reinier (Flamengo) al Real Madrid, que fue cerrada por un total de 30 millones de euros. Al delantero de 18 años se le suman Bruno Guimaraes (Paranaense), que llegará al Lyon por 22 millones; Cleiton (Mineiro), que pasará a las filas del Bull Bragantino por 5 millones; y Caio Henrique, que llega cedido por el Atlético de Madrid al Gremio. Estas cuatro operaciones bordean los 60 millones de euros.

Por otro lado, hay negociaciones abiertas por las transferencias de Matheus Cunha (RB Leipzig) al Hertha, Pedrinho (Corinthians) al Benfica y Antony (Sao Paulo) al Ajax, cada una de ella por un monton entre los 15 y los 20 millones de euros.

Si bien son buenas noticias para el fútbol brasileño, estos movimientos generan preocupación en el comando técnico de André Jardine. El técnico de la Sub-23 espera que sus jugadores puedan resolver su futuro rápidamente y mantenerse enfocados en conseguir las clasificación a los Juegos Olímpicos.